EMBAJADORES DE VIAJE
Rafa Osman “Sueño con Calafate y su monstruo de hielo”
Spot kitero preferido? y qué lo convierte en preferido?
Mi spot preferido hasta el día de hoy es la playa de Guinchos, Portugal. Un viento que se encajona soplando más que en el resto de las playas cercanas, un mar turquesa con olas gigantes que intimidan explotando contra las rocas y las puestas de sol sobre el mar lo hacen ser único para mi.
Un atardecer único que viviste y aún lo sentís presente?
En la cima del Pão de Açúcar después de esperar a que pase una terrible tormenta que me dejo sin ver por mas de media hora, viví un atardecer que pinto a Rio y sus playas de rojo.
El mejor viento que navegaste?
El querido señor zonda que sacude a San Juan.
Tú equipo de kite por excelencia?
Rebel de North 9 metros
Cuál es el último sello en tu pasaporte?
Marruecos 
Quién te inspira? Por qué?
El Vito Dumas, principalmente por correr tras sus sueños haciéndolos parte de su historia
Qué tirarías al océano en una caja cerrada?
Todos los miedos!
A qué siempre decís 'si'?
A navegar cuando entra la sudestada.
Hay cosas colgando en las paredes de tu cuarto?
El  cuadro de un viejo velero, una camiseta de River, fotos de olas, al lado de mi cama cuelga una guitarra y por encima el poster de un iceberg que solo muestra una pequeña parte de lo que es.
Qué llevas con vos a todos lados?
No mucho mas que un poco de suerte.
Qué te da piel de gallina?
Navegar en el mar abierto, ver la profundidad en el agua sin ver el fondo y reconocer lo ínfimo que soy.

Rafa sólo tuvo que vivir 24 años para recibirse de hombre de mundo. Un viajero intrépido y sanamente rebelde se esconde detrás de sus facciones inconfundiblemente europeas – linaje austríaco – y su colgante playero. Nació en Alemania donde vivió y respiró su cultura mientras jugaba a ser niño no bávaro. Le tocó estar lejos de la Berlín cosmopolita y su familia tuvo que digerir una sociedad recia que los hacía sentir foráneos. Fuera de su esencia. A los cinco años de vida deciden conectarse con sus raíces y un avión aterriza en Buenos Aires.

Se asientan en la ciudad que los supo ver partir mientras vuelven a ser argentinos a tiempo completo. Seguramente demasiado niño para atesorar vívidos recuerdos pero unos primeros años de vida que tatuaron su espíritu y persona.

“Todavía me acuerdo cuando vi los kites volando por primera vez”. – dispara en completa añoranza. Estaba retando a su primera clase de windsurf cuando los kites le vuelan cerca y se convierten en su Medusa. Se deja seducir. Se deja atrapar e hipnotizar. Poco tiempo después ya estaba volando y ofrendando conocimiento como instructor WE en Puerto Tablas.

El mundo es un lugar que necesita de humanos como Rafa, humanos que confíen ciegamente en sus sensaciones. Humanos de acción y atentos a las cartas que la vida baraja. Una semana de pasantía profesional le bastaron para entender que colgar un diploma de ingeniero civil no era lo que deseaba. No lo sentía correcto y optó por tomar sus riendas. Día a día se debate entre sus estudios, un emprendimiento cervecero junto a almas amigas y el río. Sus prioridades están claras, “cuando sopla cuelgo todo y me voy al río.’ Todo puede esperar cuando la pacha mama lo necesita jugando al sudeste.

Junto a Fede Ezcurra se perdieron a lo largo y ancho de Trinidad & Tobago en busca de los mejores spots kiteros y lideraron la producción de un teaser para North Kiteboarding en la Patagonia. Jugó a ser viajero durante tres meses, donde navegó y recolecto sellos de Marruecos, Portugal, Francia, Alemania. Un día una aerolínea le extravió su mochila y lo hace ver la esencia misma del explorador, de aquel que se pierde sin planes. Algunos meses atrás se escapó a Praia do Rosa donde surfo una swell de ensueño por varios días. Luego un pronóstico de olas no tan prometedoras lo hizo improvisar una visita a Rio de Janeiro donde los Juegos Olímpicos estaban sucediendo. Un suceso sin igual que lo obligó a prometer estar presente en Tokio 2020.

Rafa Osman, hombre de mundo. Inquieto. Soñador. Gran embajador WE que estará liderando los viajes a Calafate y Chalten, y otros destinos exóticos.