EMBAJADORES DE VIAJE
Marce Mafut “Lo importante es que te diviertas mientras aprendes a equilibrarte en la tabla”
Spot preferido?
El Yaque en Isla Margarita, Venezuela. Días y noches templadas, desayunos frente al mar y vientos ideales para principiantes y avanzados. Es como estar en la misma cancha que Messi o Maradona, compartís con los mejores del mundo y eso te impulsa a mejorar día a día. La gente es hermosa, predispuesta e infinitamente amable. Y los atardeceres de sol y luna son para recordar.
El mejor viento que navegaste?
Indiscutiblemente Cuesta del Viento, San Juan.
Tú equipo de wind por excelencia?
El que tengo!! Mi tabla Fanatic de 95 litros y mi vela de 4,7 metros.
Cuál es el último álbum que te voló la cabeza?
The Dark Side of the Moon, Pink Floyd. Tenía 13 años, un amigo lo trajo a casa, y no paramos de escucharlo durante una semana eterna.
Un tema de música que podrías escuchar en repetición sin fin?
Time de Floyd. Es como estar recorriendo la galaxia arriba de una guitarra.
Quién te inspira?
Mis hijos, porque sin ser conscientes no paran de enseñarme.
Hay algo que te frustra?
La palabra frustración no la tengo en mi diccionario. Me gusta sentirme desafiado y eso me motiva.
Qué tirarías al mar en una caja cerrada?
Nada. Creo que debemos aprender a vivir con lo bueno y lo malo, lo más importante en no tropezar dos veces con lo mismo. Siempre aprender.
Hay cosas colgando en las paredes de tu cuarto?
En la puerta de entrada un cuadro que dice “love”, sobre la cama el signo de la paz y sobre la pared que veo cada mañana al despertar dice “let it be”.
A qué siempre decís 'si'?
A la música. A tocar mis guitarras que esperan cual obras de arte, siempre listas para mi.
Qué llevas con vos a todos lados?
Aparte de mis anteojos… llevo mis historias y recuerdos para regalar a quien los quiera recibir.
A qué le tenes miedo?
No tengo miedos, si las cosas deben suceder lo harán con o sin ellos.
Qué te da piel de gallina?
El dolor innecesario.

“Un señor grande con onda”, así lo ha bautizado su hijo mayor y no podríamos estar más de acuerdo. Marce es un virtuosos de la vida, uno de esos señores con onda que te gustaría tener de familiar amigo. Sería el padrino que te lleva de paseo a tu heladería preferida mientras te explica de música. Su historia de enamoramiento con el windsurf es un tanto cómica. Sencillamente fue el último en la lista… la anécdota comienza con su pareja una mañana cualquiera del 2010. Pleno invierno y Alice se despierta con ganas de aprender a navegar. Improvisa una lista de amigas que -con seguridad- se iban a sumar a las clases, a la aventura.

La lista iba rápidamente mermando, ninguna se sentía atraída por el invernal río de julio. Una a una fueron cayendo de la lista hasta que solamente quedó un único acompañante interesado. Y un día de nubes pesadas Marce se ve a sí mismo yendo a su primera clase de windsurf junto a los chicos de WE. Sólo con 50 vueltas al sol, gusta de romper preconceptos y estereotipos, y se sube por primera vez a una tabla. A los pocos meses ya estaba navegando en Cuesta del Viento y durante el 2011 se convierte en instructor WE.

Comienza a coordinar viajes a San Juan y luego al Caribe, reuniendo a un lindo grupo de locos por el viento, la espontaneidad y la infinita diversión. Recientemente durante 2015-2016 coordino viajes a la Isla Margarita, Venezuela, parada fija para todos aquellos que quieren seguir progresando y navegar aguas de ensueño.

Rockstar de nacimiento, a los siete años ya tocaba la viola. Un virtuoso. Desde chico supo negociar libertad a cambio de buenas notas en el colegio. Libertad que aprovechó para tocar en una banda aunque no le dejaran cantar porque lógicamente aún tenía voz de niño. Pero Marce creció en hombre y sólo con dieciséis fue telonero de Pastoral, rock vanguardista y poético de los 70s. Su gurú de las cuerdas siempre David Gilmour. Fue actor esencial en la concepción de distintas bandas, donde supo ser guitarra y voz. Además de productor artístico en estudios y grabación de discos.

“Está bueno aceptar desafíos todo el tiempo, te mantiene vigente”. –dispara a pura sabiduría oriental.

Marce es un señor con onda ahora convertido en embajador WE. Se brinda a cada uno de sus alumnos y a cada uno de sus viajes. Ya son un clásico las escapadas que capitanea a Cuesta del Viento, San Juan, durante semana santa. Es una máquina de vivir y convertir aventuras en anécdotas.