EMBAJADORES DE VIAJE
Juampi Demetrio “Buena onda, buen laburo”
Spot kitero preferido?
Brasil, Cumbuco.
El mejor viento que navegaste?
Terrible sudestada en el río y un viento parejo brasileño.
Tú equipo de kite por excelencia?
No tengo, lo que más me importa es estar en el agua.
Qué es lo último que cocinaste?
Pizzas a la parrilla.
Cuál es el último sello en tu pasaporte?
Brasil, cuando nos escapamos a Jeri.
Quién te inspira?
Mi hija. Me hizo conocer el amor puro.
Hay algo que te frustra?
A veces cuesta progresar y mejorar el nivel.
Qué tirarías al océano en una caja cerrada?
Una carta de agradecimiento al universo por darme la vida que tengo.
Hay cosas colgando en las paredes de tu cuarto?
La foto de un atardecer que saqué en Punta Rasa.
A qué siempre decís “si”?
Ayudar.
A qué le tenes miedo?
Al kiteloop.
Qué te da piel de gallina?
Saltar bien alto.

A Juampi le tocó vivir lejos del río, vecino de Hurlingham, pero eso no lo detuvo para acercarse al universo del viento sin fin. El libro de la vida, hoja tras hoja, le fue enseñando que soñar alto y trabajar de corazón suelen llegar con una grata recompensa. Tenía dudas pero quería animarse, hasta que uno de esos días de olor a sol, Juampi se escapó al bajo de San Isidro y tomó sus primeras clases de kite. Sus primeras sensaciones a flor de piel, explotando, agradece haberse animado y felizmente sentenciado a cadena perpetua en el río.

Chef recibido que nunca ejerció profesionalmente porque optó por compartir su magia culinaria sólo con seres queridos, de esos que disfrutan del hipnotismo de un lindo fuego y charlas con sabor a vino tinto. Rápidamente, supo ser coordinador de la escuela WE en Puerto Tablas. Entre sonrisas y picardía, recuerda su prefacio… a cambio de participar en un viaje de kite a Cuesta del Viento se ofreció como voluntario a desplegar sus habilidades en la cocina para con el grupo de viajeros. Para comenzar le otorgaron la enorme responsabilidad de hacer llegar todos los equipos -sanos y salvos- a San Juan, una responsabilidad de poco más de 1.000 kilómetros de ruta. Se convirtió en piloto full time y no escatimó en historias. La camioneta se anima a dejarlo en medio de la nada, simplemente a la deriva. Fiel a su estilo, nada lo suele detener y jugó a ser mecánico. Destrezas ocultas que lo ayudan a llegar a destino, momento en el cual es alabado por el equipo y bienvenido a la comunidad WE. Sin saberlo se recibe de a-prueba-de-todo.

Hace ya más de un año, perdidamente enamorado de su hija Juana y obstinado a darle lo mejor. Fanático de la sencillez y personas de bien. Genuinamente empático, disfruta de sus alumnos y verlos navegar. Le tocó sobreponerse a cirugías de rodilla y rotura del siempre delicado talón de Aquiles. Nuevamente nada lo detuvo, supo transformarlo en una mera anécdota y seguir volando alto. “Buena onda, buen laburo” describe a la perfección el aura de Juampi, un hombre eternamente buena onda que ama la esencia de un trabajo hecho de corazón. Otro de los baluartes WE que estará liderando las experiencias a Brasil y el Caribe.